El costo de una orden de trabajo (OT) es la suma de todo lo que se consumió para completarla: materiales, mano de obra, servicios externos, otros costos directos y reprocesos. Restando ese costo total al precio que se cobró se obtiene la utilidad, y dividiendo la utilidad entre el precio cobrado se obtiene el margen — el número que realmente dice si ese trabajo específico dejó plata o la quitó.

Los cinco componentes del costo

Materiales. Cantidad consumida × costo unitario de cada insumo que entró en el trabajo: repuestos, banda de rodamiento, lámina, consumibles de soldadura, lo que aplique según el sector.

Mano de obra. Horas trabajadas × costo por hora de quien ejecutó el proceso. Si varias personas o varios procesos participaron, se suman las horas de cada uno con su propio costo.

Servicios externos. Cualquier cosa que se subcontrató para esa OT puntual: un tratamiento térmico, un maquinado que no se hace internamente, un transporte especial.

Otros costos directos. Lo que no encaja en las categorías anteriores pero sí es atribuible a ese trabajo específico — no a la operación general del taller.

Reprocesos. El costo de corregir algo que no salió bien a la primera: material adicional, horas extra, un servicio que hubo que repetir. Es el componente que más se olvida y el que más distorsiona el margen real cuando no se registra.

La fórmula completa

Mano de obra  = horas × costo por hora
Costo total   = materiales + mano de obra + servicios externos + otros costos + reprocesos
Utilidad      = precio cobrado − costo total
Margen %      = utilidad ÷ precio cobrado × 100

Para calcularlo con sus propios números sin armar una hoja aparte, use la calculadora de rentabilidad por orden de trabajo.

Por qué el margen por OT importa más que el margen general

El margen general del taller es un promedio, y los promedios esconden cosas. Es perfectamente posible cerrar el mes con un margen saludable y, al mismo tiempo, tener dos o tres OT que dejaron pérdida — un reproceso que nadie facturó, un servicio externo que salió más caro de lo cotizado, horas de más porque el material llegó tarde. Esas OT específicas quedan invisibles dentro del número agregado.

Calcular el costo por OT es lo que permite responder preguntas puntuales: ¿este tipo de trabajo es rentable o solo lo parece? ¿este cliente, con sus condiciones particulares, sigue dejando margen? ¿los reprocesos de este proceso están comiéndose la utilidad?

De la hoja de cálculo al costeo automático

Hacer esta cuenta a mano —en una calculadora o en Excel— funciona para revisar un trabajo puntual. El problema aparece cuando hay que hacerlo para cada OT que se cierra: alguien tiene que ir a buscar cuánto material se consumió, cuántas horas se registraron y cuánto se pagó en servicios externos, y sumarlo todo manualmente.

En ERP Gorilla, cada orden de trabajo acumula sus propios materiales, tiempos, servicios y reprocesos a medida que avanza, así que el costo total y el margen quedan disponibles al cerrar la OT — sin reconstrucción manual. Si quiere ver esto con sus propios datos, puede traer una OT real y revisarla junto a nuestro equipo.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si no sé cuánto cuesta la hora de mano de obra?

Puede partir de un estimado (salario + prestaciones + tiempo productivo real) y ajustarlo después. Lo importante es aplicar el mismo criterio a todas las OT para que las comparaciones tengan sentido.

¿Los reprocesos siempre se cobran aparte?

No necesariamente — muchas veces se absorben como costo interno. Por eso es clave registrarlos igual: si no se ven en el costo, el margen que se reporta queda inflado frente al real.

¿Esto sirve para OT que todavía están en proceso, no solo cerradas?

Sí. Calcular el costo parcial de una OT en curso ayuda a detectar a tiempo si un trabajo se está saliendo del presupuesto, antes de que se cierre y ya no haya nada que ajustar.

¿Quiere ver cómo se vería esto dentro de su propia operación?